Una fractura periprotésica es la rotura del hueso alrededor de una prótesis ya colocada, sea de cadera o de rodilla. Es un problema creciente, sencillamente porque hay cada vez más personas viviendo cada vez más años con un implante puesto.
Lo que la hace distinta de una fractura común es que hay dos cosas que resolver a la vez: el hueso roto y el implante que estaba ahí. Y la pregunta que ordena todo el tratamiento es una sola: ¿el implante sigue firme o se soltó?
Por qué se rompe ahí
El implante es mucho más rígido que el hueso, y concentra las cargas en sus extremos. Con los años, el hueso alrededor del vástago pierde densidad — un fenómeno que se conoce como apantallamiento de tensiones. Si a eso se suma osteoporosis, aflojamiento del implante, osteólisis por desgaste o cirugías de revisión previas, se crea una zona vulnerable.
El resultado es que una caída leve puede fracturar donde un hueso sano no se habría roto. La mayoría de estas fracturas ocurre por traumatismos de baja energía en personas mayores.
Qué hay que sospechar tras una caída
Dolor súbito en la cadera, el muslo o la rodilla operada, imposibilidad de apoyar el peso, deformidad o acortamiento. En algunos casos el dolor ya venía de antes de la caída, y eso es un dato importante: sugiere que el implante estaba aflojado y que la fractura es la consecuencia, no la causa.
La clasificación que decide el tratamiento
Para las fracturas alrededor del fémur con prótesis de cadera se usa la clasificación de Vancouver, que no es solo descriptiva: guía directamente la conducta. Tiene en cuenta dónde está la fractura, si el vástago está estable o suelto y cuánto hueso queda.
El principio general, respaldado por la literatura de revisión, es claro: si el implante está bien fijado, se fija la fractura y se conserva el implante; si el implante está suelto, hay que revisarlo, y entonces el vástago de revisión pasa a cumplir además la función de estabilizar el hueso.
Determinar la estabilidad del implante no siempre es evidente en la radiografía. Se valora comparando con placas previas, buscando líneas de radiolucencia y hundimiento del vástago, y en ocasiones se confirma en el quirófano.
Cómo se tratan
Con el implante estable, la fijación se hace con placas de bloqueo y sistemas de cables o cerclajes que abrazan el hueso sin comprometer el vástago. La técnica busca respetar la vascularización del hueso: en estos pacientes, con hueso ya empobrecido, un abordaje agresivo es contraproducente.
Con el implante suelto, se revisa con un vástago largo que pasa la zona fracturada y se apoya en hueso sano distal, añadiendo injerto cuando hace falta. Es una cirugía más grande y hay que planificarla con imágenes y con los implantes disponibles antes de entrar.
El tratamiento sin cirugía queda reservado para fracturas no desplazadas y estables en pacientes que no toleran una intervención — y exige controles radiológicos muy estrictos.
Cómo se previenen
Buena parte de estas fracturas es prevenible, y esa conversación casi nunca se tiene. Tratar la osteoporosis, revisar el riesgo de caídas en casa, mantener fuerza y equilibrio, y controlar periódicamente la prótesis aunque no duela — un aflojamiento detectado a tiempo se revisa de forma programada, que es mucho mejor que hacerlo de urgencia con el hueso roto.
El enfoque del Dr. Kushner: las fracturas periprotésicas están entre las lesiones más exigentes de la ortopedia porque unen el trauma con la cirugía de reemplazo. Elegir bien entre fijar la fractura o revisar la prótesis marca la diferencia; mi formación combinada en AO Trauma y reconstrucción articular está dedicada justamente a este tipo de casos.
Casos del Dr. Kushner
Radiografías de casos reales tratados por el Dr. Kushner (imágenes de-identificadas, con consentimiento).



Con una prótesis puesta, esto es urgente
- Fiebre, enrojecimiento, calor o salida de líquido por la herida — en cualquier momento, incluso años después.
- Dolor que reaparece después de un periodo sin molestias, o que cambia de carácter.
- Sensación de que la cadera «se sale» o falla al apoyar.
- Imposibilidad de apoyar tras una caída, aunque haya sido leve: puede ser una fractura alrededor del implante.
- Acortamiento visible de la pierna o cambio en la forma de caminar.
Preguntas frecuentes
¿¿Hay que cambiar toda la prótesis?
No siempre. Si la prótesis sigue firme, se conserva y solo se fija la fractura. Se cambia (revisión) cuando el implante está aflojado o la fractura lo compromete.
¿¿Se puede volver a caminar?
Sí. El objetivo del tratamiento es restaurar la estabilidad para retomar la marcha; la recuperación es progresiva y depende del tipo de fractura y del tratamiento.
¿Se cambia la prótesis o se fija el hueso?
Depende de si el implante quedó estable y de cuánto hueso hay alrededor. Si el implante está firme, se fija la fractura; si está suelto, hay que revisarlo. Esa decisión se toma con radiografías y en el quirófano.
¿Por qué se rompe el hueso alrededor de la prótesis?
Porque el implante concentra las cargas en sus extremos y con el tiempo el hueso vecino pierde densidad. Por eso una caída leve puede fracturar donde un hueso sano no se habría roto.
¿Se pueden prevenir?
En parte: tratando la osteoporosis, revisando el riesgo de caídas y controlando periódicamente el implante para detectar aflojamiento antes de que cause problemas.
Referencias
Agenda tu evaluación
Consulta con el Dr. Kushner en COMEDSA. Trae tus estudios previos para una valoración completa.
Información educativa revisada por el Dr. Michael Kushner Shrem. No sustituye una evaluación médica presencial.